Despido objetivo: qué es y cuándo se convierte en improcedente
El despido objetivo permite a la empresa extinguir el contrato pagando solo 20 días de salario por año, en lugar de los 33 del improcedente. Por eso conviene saber cuándo está bien hecho y cuándo, en realidad, esconde un despido improcedente que te da derecho a mucho más.
Qué es un despido objetivo
El despido objetivo es la extinción del contrato por causas ajenas a la voluntad de castigar una conducta del trabajador. A diferencia del despido disciplinario (que sanciona un incumplimiento), el objetivo se basa en circunstancias de la empresa o en situaciones del puesto. Está regulado en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores.
Causas del despido objetivo
- Causas económicas: la empresa atraviesa pérdidas actuales o previstas, o una disminución persistente de ingresos.
- Causas técnicas: cambios en los medios o instrumentos de producción.
- Causas organizativas: cambios en los sistemas y métodos de trabajo del personal.
- Causas productivas: cambios en la demanda de los productos o servicios.
- Ineptitud del trabajador sobrevenida o conocida tras el periodo de prueba.
- Falta de adaptación a modificaciones técnicas razonables del puesto.
Indemnización del despido objetivo
20 días de salario por año trabajado, prorrateándose por meses los periodos inferiores a un año, con un tope de 12 mensualidades.
Es sensiblemente menor que la del despido improcedente (33 días, tope 24 mensualidades). Nuestra calculadora muestra ambas cifras una al lado de la otra para que veas la diferencia real en tu caso.
Requisitos formales: aquí es donde muchos despidos "caen"
Para que un despido objetivo sea procedente, la empresa debe cumplir estrictamente estos requisitos. El incumplimiento de cualquiera de ellos suele convertir el despido en improcedente:
- Carta de despido con expresión clara y concreta de la causa.
- Puesta a disposición de la indemnización de 20 días en el mismo momento de entregar la carta (salvo que la empresa alegue y acredite falta de liquidez por causas económicas).
- Preaviso de 15 días desde la entrega de la carta hasta la extinción (o abono de los días de preaviso incumplidos).
Cómo saber si tu despido objetivo es en realidad improcedente
- La causa alegada no se prueba o no es real (por ejemplo, "causas económicas" en una empresa con beneficios).
- No te entregaron los 20 días de indemnización en el momento del despido sin justificar falta de liquidez.
- La carta es genérica y no concreta hechos ni cifras.
- No se respetó el preaviso de 15 días ni se abonó.
Si te identificas con alguno de estos puntos, calcula cuánto ganarías si el despido se declara improcedente:
Consulta también las diferencias entre despido procedente, improcedente y nulo y los plazos para reclamar.